Sé que estás asustada...
Sé que vas a abrir los ojos por primera vez...
Mira lo que te estás haciendo a ti misma.
¡Deja de escribir palabras estúpidas que no arreglan nada!
¡Deja de rasgar tu piel!
¡Deja de vomitar lo que comes para estar delgada!
¡Deja de estar depresiva!
Así os imagino.
Dándome órdenes, de lo que tengo que hacer en mi jodida vida.
Sé que todo está mal.
¡Todo en este mundo va mal, joder!
¿Por qué no os metéis en vuestros asuntos y en vuestra vida en vez de en Mi Vida?
¿Qué queréis hacer, haciendo eso?
Primero me insultábais.
Ahora me decís que es lo que tengo que hacer.
Sois increíbles.
Y me lo decís como si os preocupáseis por mí.
¡Me estáis jodiendo la vida más, no arreglándomela aunque sea un poco!
Si no os importo.
Por que si no, no me habríais insultado primero.
Dejad de ser tan estúpidos.
Falsos, hipócritas.
LA QUE TIENE QUE ABRIR LOS OJOS SOY YO, POR MÍ MISMA.
No necesito ayuda, y menos la vuestra.
Aunque... si escribo esto... será que ya he abierto los ojos, ¿no?
Os equivocáis.
No quiero abrir los ojos.
Ya hay demasiado dolor siendo ignorante, aunque no creo que lo sea, como para ver el verdadero dolor que transmite esta sociedad.
Sigo sin querer abrir los ojos, y puede que nunca lo haga.
Pero seré feliz.
Una deprimida, muy feliz.
¿Amargada o borde? Tal vez.
Pero con los conceptos de la realidad, bien claros.
Aunque duela, haz que el dolor permanezca ahí, como si fuera el primer día. Así día tras día, te enfrentarás a las cosas que duelen de forma tonta, con el verdadero dolor latiente.
Así que, aunque duela, aunque sea egoísta, aunque sea imposible, aunque el título diga lo contrario: NUNCA ABRAS LOS OJOS.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Abre Los Ojos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario