Eso es lo que doy. La fiebre y las lágrimas se juntan. Llorar estando enferma no es divertido. Es como si mi cabeza estuviese a punto de explotar del dolor, al igual que mi corazón.
Estoy cansada, mis ojos piden piedad, pero tengo mucha tristeza que soltar hoy... No puedo pararlas.
Tengo que dar asco o algo, porque desde luego no pienso otra cosa. Si ya creía antes que era lo más horrible del Universo, ahora, solo deseo morir.
Mucha ansiedad se acumula en mí, necesito soltarla, necesito aliviarme.
Pero ya no. No puedo otra vez hacer, desgarrar mi piel. Estoy pendiendo de un hilo por hacerlo y sé que voy a caer, en lo más bajo otra vez...
No sé dónde soltar todo lo que siento, esto se me queda poco y lo otro también.
Si yo hundiera más la cuchilla, quizás estaría bien, quizás al día siguiente cuando despierte, todo estará mejor sin mí. Así no estorbaré, porque como nadie se da cuenta de mí, siempre tengo que decirlo yo. ¿No se notaba o qué? Estoy a punto de colapsar, pero solo rompo a llorar... Por favor, que alguien se apiade de mí. ¿Esque nadie cerca de mí, me quiere? ¿Esque nunca voy a poder ser feliz? La tristeza ha caído tan al fondo que se ha quedado allí y nunca va a querer resurgir. Todo es la misma agonía, el mismo agobio. Odio como soy,odio lo que soy, si no fuera nada ni nadie estaría mejor.
Nadie puede ayudarme, aunque diga cada día que estoy bien y mejorando, es una asquerosa mentira. Lo digo para huir, de lo que no quiero decir. Para escapar de allí, porque de todos modos aunque se empeñan en ayudarme siempre se olvidan con el primer 'estoy bien' que diga o nunca lo logran.
Inútil ellos, inútil yo.
Cabezota hundida.
Tanto odio, acaba doliendo, al igual que el amor...
viernes, 23 de mayo de 2014
Asco.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario