miércoles, 29 de enero de 2014

¿Quién...?

¿Quién se enamoraría de una chica que viste siempre de negro? ¿Quién se enamoraría de una chica con cicatrices? ¿Quién se enamoraría de una chica con un desorden alimenticio? ¿Quién se enamoraría de una suicida? ¿Quién se enamoraría de un Pasado? ¿Quién se enamoraría de Mí...?
Ya te digo yo que nadie. Lo único que me amaría verdaderamente sería la Música, mis cuchillas y quizás la muerte. Mi corazón late deprisa, mis lágrimas caen, mientras nerviosa sujeto una lámina de una cuchilla, mi mano tiembla, recuerdo mis errores y lo que me estoy haciendo a mí misma, mi Pasado y mi Presente, y lo mierda que soy. Entoces es cuando sonrío terriblemente, mientras que dejo que mis lágrimas ahoguen esa sonrisa, pongo la cuchilla en mi muñeca derecha, la clavo en la punta delicadamente y mientras lloro más, rasgo mi piel, temblorosamente. Una. Una de muchas cicatrices. Entonces sin miedo, empieza a cortarte más y más veces, hasta que ves como la sangre fluye, todo el dolor que sentías dentro de ti, ahora huye en forma de sangre, eso me relaja, y sé que los demás me tomarían por loca si supieran que hacerme daño significa expulsar todo el dolor. Todo lo que siento se va, como un mar de sangre. Lloras más al decepcionarte a ti misma, cojes varios pañuelos y te limpias, no deja de sangrar. Hice un buen trabajo. Al rato, ya no sangra, las cicatrices son preciosas. Mi piel de pies a cabeza, está completamente pálida. Trago saliva fuertemente y escondo mis cicatrices en un escudo de lana, las mangas de mi jersey. Escribo mi historia con cuchillas, pero nadie lo sabe. Hay que mantenerlo en secreto, todo pensarían que estás loca. Todos los que te hacían daño, si saben que realmente "te cortas las venas", se meterían más contigo. Pero ellos no saben, que puedes morir, por sus culpas. Pooobres... cargarían eso en su conciencia... mientras que yo estaría en un lugar mejor, riéndome de ellos, desde el "Infierno".

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