Si algún día te despidieses del
mundo... como un ave con un ala dañada.
Yo no volaré más. No sin ti.
Si murieses, yo no podría seguir volando. A pesar de todo, todo sigue, pero yo me quedaría bloqueada, siempre allí. Dónde mis pecados me persiguen, ¿y si murieses? Es como esa razón en la que quieres dejar de vivir, pero sientes que eso no está bien. Quieres morir y vivir a la vez; es estar tan bloqueada, la misma rutina, los mismos pecados que te persiguen. De todos modos, vivimos para morir. Me da tanto miedo. Todos alguna vez hemos pensado sobre ello largo rato. ¿De qué? De la muerte.
No, no hay vida después de la muerte. No, no hay Cielo ni Infierno.
No hay NADA. ME DA MIEDO LA NADA.
Dejar de pensar, hablar, sentir, incluso hechar de menos la ansiedad. Pero ya no podrás ni tenerle nostalgia a algo. Es jodidamente jodido. No podrás volver ni a escuchar música. Yo antes no le tenía miedo a Nada. NADA. Pero ahora sé que le tengo miedo justo a eso. Nunca sé cómo finalizar mis paronias. Mejor, hasta la nada.
lunes, 20 de enero de 2014
No Sin Ti.
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