"Está prohibido".
Dice mi cabeza, la cual, dice entre sus voces, que no te enamores jamás.
"Es una promesa".
Me dice una amiga, para aceptar la promesa de no cortarme.
¿A qué debería hacerle caso?
"Bueno ya... es muy tarde".
Digo entre lágrimas mientras pienso en alguien y la sangre se derrama de mi muñeca y de mi pierna.
Las promesas después de todo, están para romperlas, y más si son así.
Es algo imposible de conseguir.
Lo siento, os he decepcionado. Me he decepcionado. Creí... que podría conseguirlo, ¿sabéis? Pero después de esta pausa de tiempo que me he dado sin escribir aquí... me he dado cuenta de que no.
Una punzada de dolor, me atraviesa el corazón. Una lágrima de amor, llena mi ilusión. Todo parece que está bien, pero... va mal a la vez...
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